Resistencia22°Min. 18° • Max. 23°

Bouchard, el corsario que liberó esclavos en África y luchó por la independencia 

"Todos los piratas tienen un temible bergantín Con diez cañones por banda y medio plano de un botín Que enterraron a la orilla de una playa en las Antillas" 
 (Serrat, "Una de piratas")

Solis1.jpg

Había iniciado su campaña como marino en 1811, a las órdenes de Juan Bautista Azopardo, para ser luego integrar el Regimiento de Granaderos a Caballo organizado por el general José Francisco de San Martín.

Mientras en el territorio del exvirreinato del Río de la Plata y aledaños se desarrollaban las guerras de la Independencia que concluyeron en 1824 con la batalla de Ayacucho, siete años antes, el 4 de septiembre de 1817, hace 205 años, la fragata "La Argentina" arribaba a Tamatave (actualmente Toamasina). En esa costa suroriental de la isla de Madagascar, ante la presencia de cuatro buques negreros que se aprestaban a partir, liberó a los esclavos.

Fue la primera intervención internacional argentina fuera del territorio del exvirreinato y sus adyacencias, parte de la notable expedición corsaria del formalmente recién independizado país, el 9 de julio de 1816, denominado entonces Provincias Unidas en Sud América, luego Provincias Unidas del Río de la Plata, finalmente República Argentina.

Su responsable fue el marino argentino de origen francés Hyppolite de Bouchard, bautizado como André Paul, nombre que él mismo cambió a Hyppolite, castellanizado Hipólito, probablemente en homenaje a la mitológica guerrera griega Hipólita, sobre la que se especula que pudo haber luchado en la Guerra de Troya, y cuya etimología es "la que libera los caballos". Bouchard fue un liberador de hombres: además de los afros de Madagascar, ya había liberado al almirante Guillermo Brown, su superior, quién había caído prisionero en El Callao, actual Perú, el 9 de febrero de 1816. 

El 9 de julio de 1817, al cumplirse el primer año de la Independencia, partió desde la Bahía de Barragán iniciando una campaña gloriosa, facilitadora de las campañas de San Martín a Chile y Perú.

La cuestión es que, al llegar a Tamatave, Bouchard fue entrevistado por un marino británico quién le informó que cuatro buques negreros, uno francés y tres británicos, se aprestaban a partir tras haber capturado una gran cantidad de habitantes de la isla para someterlos a la esclavitud. 

Solis2.jpg

El británico le dijo que él no se encontraba en condiciones de impedir el hecho y le pidió ayuda. Rápidamente, el argentino encañonó los barcos en cuestión y personalmente ejerció "el derecho de visita" británico. Recorrió las embarcaciones verificando la denuncia recibida, y dio la orden de liberación de los esclavos, al tiempo que tomó para su tripulación los alimentos contra una orden de pago en Buenos Aires. Esperó la llegada de la corbeta británica "Conway" para que su capitán asumiera el control de los esclavistas, y luego "La Argentina" volvió a su navegación liberadora, ahora con el refuerzo de cinco tripulantes del negrero francés que se sumaron a sus filas.

Dicha acción marcó una visión humanitaria, sobre todo en un joven país en el que si bien la Asamblea del Año XIII había declarado la "libertad de vientres", la esclavitud siguió vigente hasta la Constitución de 1853, y luego parcialmente hasta la reforma de 1860, en cuyo texto fue definitivamente eliminada.

Prácticamente es desconocido el hecho, incluso en el mundo diplomático, que Bouchard fue quien hizo que la Argentina, como estado independiente, tuviese su primer reconocimiento en agosto de 1818 por parte del monarca del Reino de Sándwich (hoy Hawái, parte de los EEUU de América), Kameha Meha I quién, además debió devolver un barco argentino en el que habían llegado unos desertores amotinados, al tiempo que dejó como embajador en ese país al jerezano Francisco de Paula Marín, quien residía en Honolulu.

Entre los logros militares de Bouchard también estuvo la toma de la ciudad de Monterrey, entonces parte del Virreinato de México, el 24 de noviembre de 1818, donde los patriotas argentinos destruyeron todo el poder militar español y la residencia del gobernador, al tiempo que se aprovisionaron de una importante cantidad de ganado. Tras ello, realizó otras acciones en la misma California, siendo también importantes sus acciones en la costa centroamericana del Pacífico y la del Perú.

Particular importancia tuvo su accionar en Filipinas, donde el bloqueo a la ciudad de Manila durante unos dos meses provocó la interrupción del comercio español con esa colonia, en la que se desató un fenómeno de desabastecimiento y alta inflación.

Más tarde Bouchard sirvió como hombre de confianza de San Martín durante su gobierno en el Perú, donde luego creó un ingenio azucarero en el que le dieron muerte por causas sin establecer, en 1837. Sus restos, localizados recién en 1962, fueron trasladados al panteón de la Armada en el Cementerio porteño de La Chacarita.

Una de las naves insignia de la Armada Argentina lleva, con justa razón y reconocimiento, su nombre. También una localidad de la provincia de Córdoba fue bautizada en su homenaje.

Temas en esta nota

Te puede interesar